OBSERVAR Y EXPERIMENTAR LA DIVERSIDAD CULTURAL DE LA INDIA.

Hernán Lucena Molero. 

Una de las primeras impresiones al tener contacto directo con un pueblo cuya vida data de más de cinco mil años, es la transparencia con la que la tradición (o las tradiciones en plural, porque India es un mosaico de tradiciones), conviven con la modernidad.

Las imágenes de la India son expresiones de sus peculiaridades, las cuales cobran vida día a día, en los diálogos interculturales Es un error tradicional en Occidente limitar las visiones de la India a una óptica exclusiva de misticismo y religiosidad sin reconocer y poner en evidencia que hay un país en ascenso sostenido, reconocido internacionalmente por el desarrollo de sus potencialidades productivas y su disposición a brindar cooperación eficiente con sentido de equidad hacia el Tercer Mundo.

Debemos tener muy en cuenta que la milenaria civilización india ha absorbido y neutralizado varias culturas extranjeras, pues India experimentó ciclos enteros de invasiones que dieron por resultado una diversidad cuyo eje de ordenación lo representa la complementariedad, factor importante a la hora de interpretar la huella imborrable de la convivencia en la memoria colectiva de este país, producto de muchos pueblos que surgen de la reafirmación de sus especificidades.

En la práctica, no sentirás un peso determinista, centrífugo e impositivo, en sus idiomas, expresiones culturales, modos de vidas, alimentación, pensamiento político, fe y devoción, arquitectura, artes, filosofía, sacrificio, opulencia y renuncia. Simplemente no tendrás oportunidad de apreciar en ese país, el exclusivismo de una única manifestación civilizatoria, India es una dialéctica de diferencias y homogeneidades que se contrae cuando ésta se ve amenazada, y se expande culturalmente con rapidez cuando acude a sus reservas gigantescas de ética y moral. La India no se te revela nunca bajo una estructura monolítica de ideas y pensamientos, pues siempre tendrás la oportunidad de contrastar su diversidad para enunciar una verdad cuyo sentido de lo absoluto yace en su heterogeneidad paradigmática.

La India no puede ser copiada en sus originalidades, pero tampoco representa una fantasía de sacralidades. Muchos de sus pobladores desean verla en la eternidad de su espiritualidad, otros profesan el dogma del liberalismo económico avasallante como única opción, muchos rinden culto a un socialismo democrático y parlamentario, otros son partidarios de salvaguardar su patrimonio cultural, y otros se han preparado para hacerle ver al mundo de la supremacía desarrollista que su país debe ser respetado por el poderío nuclear; hay sectores que insisten en que no se deben perder los valores tradicionales, otros se refugian en la política no participativa, muchos andan en la meditación trascendental y otros en la planificación elemental para brindar la comida, el transporte, la salud, la educación y una calidad de vida digna a la mayoría pobre, en un ejemplo de vocación democrática. En fin, India es fruto de una diversidad que proyecta el secreto de un ser nacional amparado en un destino común que construye su futuro bajo la premisa de vivir y respetar a una misma Madre Tierra.

Aquellos que la ven como un país de anarquías, no se percatan del hecho simple de una ecuación matemática elemental: cincuenta y ocho años de independencia son el inicio de un ajuste estructural a una psiquis colectiva que ha iniciado un camino propio, cambiando su conducta hacia una funcionalidad participativa que permita proporcionarle a todos el derecho de ser indios con dignidad.

No hay mayor reconocimiento a la diversidad que la tolerancia y la enseñanza de su legado a través del ejemplo cotidiano que observas en sus espacios dialógicos. La gran originalidad de este país es que te permite adaptar sus contribuciones a tú realidad, ya que las mismas son el resultado de una amplitud recíproca de saberes no excluyentes que, te permiten alimentarte con sabores comunes de dignidad, condición y derechos humanos. Ésa es la India , que he conocido y que juega un papel cada vez más importante en este mundo globalizado.

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