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POR UN MUNDO PARA LOS PUEBLOS
El 31 de mayo de 1999, en el marco de los 50 años de la Independencia de la India, tuve el honor de escribir unas líneas de reflexión con motivo de la publicación auspiciada por la Universidad de Los Andes, titulada India: De su contribución universal a los pensadores de la Independencia. En esa ocasión me desempeñaba como Ministro de Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela; hoy en día, desde la Vicepresidencia de la República, la Embajada de la India en Venezuela, me honra una vez más al permitirme exponer algunas consideraciones en torno al Padre de la Independencia de la India, Monadas Karanchand Gandhi o Bapu , como cariñosamente lo llamó el pueblo y sus allegados, con motivo de la IV edición en Venezuela de la obra: Mis experimentos con la verdad.
Es mi intención poner de relieve el ejemplo de un hombre perseverante, de coraje, que asumió el sacrificio propio en nombre de un pueblo, sus ayunos, sus marchas incesantes, sus reivindicaciones nacionalistas, su concepción de un socialismo humano, su lucha por una democracia basada en el pueblo y no en las élites, su pasión por dignificar al campesino, su espíritu anticolonialista y antiimperialista, modelo a seguir en el mundo entero a través de la No-violencia, su concepción de la economía complementaria basada en el sujeto y no en el objeto del mercado impersonal sin rostro, su capacidad de vivir el presente y sentir los vientos del futuro en función a los referentes de una historia que llegaba con su cause a verse cara a cara con la era postcolonial a que la independencia daba paso.
De igual modo, Gandhi nos recuerda que el respeto a la soberanía es un derecho intrínseco de los pueblos, por tanto, se opondría a cualquier proyecto hegemónico mundial que ande involucrándose en los asuntos internos y tratando de apropiarse de las riquezas de otros países. El espíritu gandhiano nos ha enseñado que la voluntad de los pueblos se construye con base en el respeto pleno de su capacidad creadora y el derecho a pensar y resolver sus propios problemas. Su concepción de lo nacional está fundada en la verdad histórica y no en la imposición de decisiones por parte de una minoría excluyente. en Venezuela podemos reivindicar que nuestra democracia es ampliamente participativa y protagónica ya que educa al pueblo para que sea sujeto de su destino y no un peón del poderoso de turno.
El ideario gandhiano es una guía fundamental para la paz, el diálogo permanente y la negociación como fundamentos de la convivencia humana. Vivimos tiempos en los que el terror desea instaurase cono muna política de caradurismo y duplicidad tanto por sectores enclavados en organizaciones terroristas, así como de sectores minoritarios que desean ver al mundo como un escenario único de violencia para justificar la farsa de la libertad, la democracia y libre expresión. Somos gandhianos por tener una democracia y revolución basada en la dignidad, condición y derechos humanos, que se construye día a día resistiendo a la violencia y luchando contra el terrorismo en cualquiera de sus expresiones contemporáneas que intentan desviar la voluntad de las mayorías no sólo en Venezuela, sino en el resto del mundo.
Al contrario de lo que muchos piensan, el pueblo venezolano no olvida, Claro que tiene memoria, desde la conciencia de su historia ha sido ejemplo para todas las naciones, igual que la India. Juntos podemos caminar con la frente en alto en el siglo XXI.
Podemos decir que seremos un Gandhi gigantesco, una rueca orgullosa de nuestra industria nacional, seremos indianos y venezolanos que intercambian su ser y patrimonios materiales para avanzar en unas relaciones en las que nuestros países salgan favorecidos. La reciente visita del Presidente Hugo Chávez a la India el pasado mes de marzo 2005, es una muestra de nuestra voluntad firme y decidida para ampliar los campos de cooperación ya suscritos entre ambos Estados. No queda otra opción, hay que seguir de pie en busca de lo justo y Gandhi es una referencia histórica para una humanidad que nos exige verdad y No-violencia, por un mundo mejor para nuestros pueblos.
José Vicente Rangel Vale
Vicepresidente Ejecutivo de la
República Bolivariana de Venezuela
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