Discurso de S.E. Embajador Deepak Bhojwani en la ocasión del bautizo de la 4ta Edición en español de la autobiografía de Mahatma Gandhi – Mis Experimentos con la Verdad

Caracas, jueves 13 de octubre de 2005

S.E. Dr. José Vicente Rangel
Vicepresidente Ejecutivo de la República Bolivariana de Venezuela

Excelencias, Titulares de la Asociación de la India en Venezuela,

Amigos de la India,

Damas y Caballeros,

El día domingo 2 de octubre del año en curso, en compañía de algunos indianos y venezolanos, le fue colocada una guirnalda al busto de Mohadas Karamchand Gandhi, mejor conocido como Mahatma Gandhi, en la Plaza Gandhi de Caricuao, en el Oeste de Caracas. Esta ceremonia simbólica, una de las tantas celebradas alrededor del mundo para conmemorar el 136 aniversario del natalicio del Mahatma, sirvió para recordarnos, una vez más, de nuestro compromiso común con la paz y la humanidad.

Excelencia, le agradezco por brindarnos una nueva oportunidad, en tan corto tiempo, de recordar la memoria de este gran personaje quien nació y murió en la India, pero que hoy en día pertenece al mundo entero.

El anuncio reciente de la selección para el Premio Nóbel de la Paz fue noticia en todo el mundo. Lo que es posiblemente menos conocido es la historia del porqué a Mahatma Gandhi nunca le fue otorgado el Premio Nóbel de la Paz, a pesar de ser probablemente uno de los candidatos mas merecedores desde que se instituyó este premio. El fue ciertamente nominado para recibir el Premio en 1937, 1938, 1939, 1947 y finalmente, justo antes de su asesinato, en enero de 1948.

La Fundación Nóbel, recientemente hizo público algunos de los detalles que rodean la nominación de Gandhiji al Premio Nóbel de la Paz. La página web de la Fundación Nóbel revela los siguientes comentarios por parte del Consejero del Comité Nóbel: “El es un luchador por la libertad, un dictador, un idealista y un nacionalista. Es a menudo un Cristo pero de repente es un político común”.

En 1947, el argumento que aparentemente estuvo en contra de la nominación de Gandhiji fue que el Premio Nóbel de la Paz nunca había sido otorgado a ninguna lucha por la independencia. En 1948, la decisión sobre el premio fue tomada después del asesinato de Gandhiji. El comité decidió no otorgar el Premio ese año basándose en “…que no había ningún candidato vivo adecuado”, si bien tengo entendido, que el Premio había sido otorgado de manera póstuma en una oportunidad anteriormente.

La autobiografía de Gandhiji fue publicada dos décadas antes de su muerte. Para 1940, la publicación había pasado por cinco ediciones, con ventas que superaban los 50.000 ejemplares.

En la introducción del libro, escrita el 26 de noviembre de 1925, Gandhiji habla de la amonestación hecha por un amigo quien reclamaba que la autobiografía es una práctica occidental y qué podría suceder si Gandhiji fuese a rechazar el día de mañana lo que tomaba como un principio mientras escribía la autobiografía. Gandhiji hizo una pausa, pero continuó ya que como el mismo lo dice, y cito, “Simplemente quiero relatar la historia de mis numerosos experimentos con la verdad, y como mi vida consiste de esas experiencias únicamente, resulta que tal narración tomará la forma de una autobiografía…. Mis experimentos en el campo político son hoy conocidos…. Lo cual para mi no tiene gran valor y el título de Mahatma que me dieron por ese motivo, vale para mi menos todavía…. Si tales experimentos son realmente espirituales, entonces no queda lugar alguno para el auto-elogio y solo pueden sumarse a mi humildad.”

Es evidente que el Premio Nóbel de la Paz, otorgado a otro ilustre indiano, Ravindra Nath Tagore, confidente cercano del Mahatma, poco después de la publicación de esta autobiografía, era realmente lo más alejado de la mente del Mahatma y, con todo el respeto a los ilustres ganadores de este premio, de cuantos de ellos se puede considerar que hayan adquirido la amplitud y la profundidad del impacto de Gandhiji sobre el alma humana tantos años después de su fallecimiento?

Las enseñanzas de Gandhiji son fundamentales porque el personalizó su doctrina. Los principios de la no-violencia – Ahimsa – y de la fuerza de la verdad – Satyagraha – han tenido una tal ascendencia moral a lo largo de los siglos de nuestra evolución que, al ser testigos de la carnicería colectiva de las Guerras Mundiales; conflictos de toda naturaleza; terrorismo, etc. solamente podemos preguntarnos si hemos siquiera empezado a comprender estos preceptos.

Mucho se ha dicho y mucho más puede y debe decirse para que estos destellos de la filosofía de este gran hombre y sus enseñanzas, reaviven el fuego de la paz y la hermandad que el mundo necesita tan desesperadamente.

Por nuestra parte, La Embajada de la India le está agradecida, Sr. Vicepresidente, por su gesto de apadrinar esta cuarta edición de los Experimentos con la Verdad de Gandhiji.

Quisiera igualmente aprovechar esta oportunidad para reconocer y expresar el aprecio por la contribución desinteresada del Prof. Hernán Lucena Molero, Director del Centro de Estudios de Africa, Asia y Diásporas Latinoamericanas y Caribeñas de la Universidad de los Andes.

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